
Los arañazos y rayones en un coche nuevo o recién pintado siempre son una auténtica putada desgracia, pero seguro que vendría de maravilla tener la nueva pintura desarrollada por la Universidad del Sur de Mississippi (EEUU), capaz de autorepararse.
En concreto, se trata de un recubrimiento de poliuretano tratado con chitosan, una sustancia que se extrae de los caparazones o exoesqueletos de algunos crustáceos.
Al parecer, el polímero de la pintura es capaz de “cicatrizar” los rayones y arañazos tras la exposición a la luz solar, actuando la luz ultravioleta como un catalizador que permite reparar el daño en apenas una hora.
No todo puede ser mágico y existe una pega: sólo funciona una vez, ya que si se repite una rayadura en la misma zona, el producto no funcionará.
Vía: Tuning Area