A veces es fácil oír por ahí la frase esa de “es que los coches de antes eran otra cosa”, refiriéndose a la dureza y resistencia de la construcción de automóviles de hace bastantes años.
Sin embargo y con ánimo de comprobar esto, El Instituto para la Seguridad en las Carreteras de EE.UU. preparó una sesión de “crash test” entre dos coches Chevrolet, un reciente modelo Malibú del año en curso y un clásico americano por excelencia, un Chevrolet Bel-Air de 1959.
El choque despeja muchas dudas al respecto de la frase que comentábamos antes, sólo hay que ver la secuencia de imágenes rodada desde dentro de los coches. Sirva como ejemplo que en el modelo Malibú 2009 el cockpit se mantiene en su sitio a pesar de la violencia del impacto, con lo que supone eso al respecto de la integridad del conductor.
En cambio el modelo de 1959… mejor miren las imágenes, que sirven para convencerse radicalmente de los enormes avances en seguridad que incorporan los coches hoy día.
Vía: Motorfull