Las 24 horas de Le Mans

Miércoles, Abril 9, 2008 por AStark Deja tu respuesta »

Los próximos 14 y 15 de junio se celebrará una edición más de las 24 horas de Le Mans, una de las pruebas más importantes, rodeadas de leyenda, del automovilismo deportivo. Aprovechando la ocasión vamos a recordar una de las tres principales películas clásicas sobre el mundo del motor, como son “500 millas” de 1969, con Paul Newman, “Grand Prix” de 1966, con Yves Montand, y la que nos ocupa hoy “Las 24 horas de Le Mans” de 1971, con Steve McQueen.

La película es casi una obligación para todos aquellos que quieran entender el automovilismo de competición y su fascinación. La trama básicamente está contada a medio camino entre un documental sobre la mítica prueba, (con imágenes reales de la edición de 1970) y un drama sobre las tragedias y peligros de la famosa carrera. Un manejo ingenioso de la narración apoyada por las espectaculares imágenes de los Porsche 917 “protagonistas”, ayudada por los efectos especiales de aquella época (sendos accidentes estan magistralmente filmados usando coches con control remoto) consigue mantener la atención del espectador hasta el final de la historia, en la última curva del mítico circuito de Le Mans.

Hacer una película sobre esta carrera fue idea del propio Steve McQueen, y las vicisitudes del rodaje podrían en sí mismas formar parte de otro guión cinematográfico. Su deseo era mostrar el espíritu de Le Mans de una forma realista y sin trucos. McQueen empezó a preparar esta película participando en otra famosa carrera de resistencia: Las 12 horas de Sebring.

La productora de la película, Solar Productions, compró once coches de competición y se alquilaron otros catorce más. La marca Porsche aportó su apoyo oficial, profesional y técnico y la anécdota ocurrió al acudir a Enzo Ferrari para solicitarle su colaboración, negándose rotundamente cuando se enteró que no ganaría un Ferrari, cuando en aquellos tiempos ambas marcas eran rivales encarnizadas en la pista. Un buen plantel de famosos pilotos de la época fue reclutado para conducir los coches en el rodaje de las escenas, entre los que destacaremos a Derek Bell, ganador de varias ediciones de las 24 horas y David Piper, para el que supuso su adiós definitivo de la competición cuando después de un accidente durante el rodaje, se le tuvo que amputar una pierna. La película sirve también como testimonio de una época donde la seguridad de los pilotos era casi inexistente y el propio piloto aceptaba el riesgo casi como obligación. Muestra de ello era el famoso piloto Vic Elford, en 1969, cuando las condiciones de la pista eran más peligrosas, de noche y con lluvia, era capaz de batir los récords de velocidad en la famosa recta de Mulsanne, en Le Mans, llegando antes de la frenada a 380 km/h.

Sirva como botón de muestra un extracto del diálogo:

Elga, el personaje femenino, le pregunta a McQueen, con voz desesperada: “¿Por qué para ustedes es tan importante conducir más rápido que ningún otro?”. Y Michael Delaney, el personaje que interpreta McQueen le responde con seguridad: “Hay muchas cosas en la vida que se hacen mal. Por eso es tan importante hacer algo bien. Para nosotros, correr es vivir. Los períodos entre carreras son sólo tiempos de espera.”

Vía: Porsche917.com | Site officiel des 24 Heures du Mans 2008

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