Una empresa de California, Mission Motors, está a punto de desvelar su proyecto, la moto eléctrica de producción más rápida del mundo. Se llama Mission One, y su velocidad máxima está en torno a los 240 Km/h, con una duración de las baterías a máximo rendimiento de unos 200 kilómetros.
La empresa ha estado desarrollando esta moto durante casi dos años, en los cuales han “usado” una Ducati como banco de pruebas para su motor eléctrico. Según parece, a todos los que se les ofreció probar la moto se bajaron de la misma asombrados por el potencial de tan increíble proyecto.
El señor Forrest North, cofundador de Mission Motors, empezó a soñar con una moto eléctrica de altas prestaciones para uso habitual desde que estaba trabajando como líder del equipo de desarrollo del coche solar de la Universidad de Stanford. El sueño continuó cuando pasó a formar parte del equipo de ingenieros de Tesla Motors para ayudar al desarrollo de la tecnología de baterías.
Pero en 2007, Forrest se lanzó a iniciar la empresa Mission Motors con la ayuda de Edward West y Mason Cabot, con la única idea de construir una moto eléctrica que pudiera competir en igualdad de condiciones con las motos actuales propulsadas por motor de combustión y gasolina.
El equipo de “cerebros” que han reunido no tiene desperdicio: encontramos ingenieros que han trabajado en Ford, Tesla, Google, IDEO, Intel y Agilent, así como graduados de las prestigiosas universidades americanas de Stanford, Cal Tech, Virginia, Dartmouth, y el legendario MIT (Massachusetts Institute of Technology). También algunos importantes ex ejecutivos de Ducati América también han apostado por esta empresa de futuro.
La moto que presentan tiene un acelerador que es programable por el piloto para modular su respuesta, así como la posibilidad de regular el nivel de frenado del freno motor. La producción de la moto está en un nivel inicial pero esperan ir desarrollando y depurando el producto a medida que vayan acumulando experiencia.
Según ingenieros de la marca, el chasis será de aluminio. La utilización de fibra de carbono tanto en chasis como en otras partes de la moto aún no está decidida,debido a que no encaja muy bien con su proyecto por el impacto ambiental de su proceso de fabricación.
La decisión final acerca de qué materiales se utilizarán para el carenado y el chasis aún no se tomado. En cuanto al peso, calculan que podría ser de unos 20 a 50 kilos más pesado que una superbike normal actual, aunque depende de la decisión de los materiales que definitivamente se empleen en la construcción de la moto.
La pregunta del millón es la de siempre ¿cual es el tiempo para recargar? La recarga es de aproximadamente 2 horas a 240 voltios, 8 horas a partir de una toma de corriente estándar de 120 voltios (estandar USA). Con 240 voltios, puede obtener aproximadamente un 80% de carga en 1 hora. Evidentemente, ante estas condiciones de recarga, los 200 km de duración de las baterías pasan a ser un problema secundario.
Puedes tener la moto lista de nuevo en un par de horas, lo que no es un avance totalmente positivo pero muy superior a lo que estamos acostumbrados a ver con otros tipos de proyectos similares. En este tipo de tecnología, el tiempo está jugando a su favor, ya que el desarrollo de baterías que acumulen más carga en menos espacio es ahora mismo un objetivo prioritario de los fabricantes y estamos seguros que los avances no tardarán en llegar.
Quizás la diferencia más importante entre una moto normal y la Mission One, es la total ausencia de vibraciones de la nueva moto, algo que a los pilotos probadores los ha dejado totalmente sorprendidos. Esperaremos más noticias de este esperanzador proyecto.
Vía: The Kneeslider



que decepcion! es horrible… :(