La DGT ha adquirido seis Mercedes C220 equipados con radar móvil, como el que se muestra en la foto.
La verdad es que la necesidad recaudatoria de Pere Navarro no tiene límites, ahora en plena crisis, nos vamos a gastar unos milloncejos en unas virguerías alemanas para pillar a más conductores desprevenidos. Seguro que al coche oficial del señor Navarro este radar no le saca la foto.
Según el diario El Mundo, la excusa ha sido: “…la decisión de adquirir estos vehículos, hasta la fecha inéditos en la flota, se debe a que se pretenden realizar las tareas de vigilancia en las mejores condiciones posibles“.
¿Para cuándo pedimos los Porsches, señor Navarro?
Vía: Blog Masmoto
