Transcurrían las 24 horas de Le Mans de 1996 y Porsche las disputaba con la primera versión del espectacular 911 GT1. A los mandos un Hans Stuck forzando la máquina por poder superar al prototipo descubierto (por reglamentación más competitivo) que tenía delante, otro coche del equipo Porsche que la marca había presentado a la salida, insegura de que su nuevo GT1 pudiera ganar.
Sin embargo, los nuevos coches hicieron segundo y tercero, demostrando un poderío que los haría entrar en la leyenda, a pesar de no haber ganado la mítica prueba. Las bellas líneas del coche no pasaron inadvertidas, siendo uno de los coches más bonitos que han competido en la carrera francesa.
Foto: Motorsport.com

Me encanta tu conocimiento del mundo del motor, eres uno de mis hombres tipo!!!
fue una lástima que Porsche confiara más en el prototipo WSC que en los GT1, que gran error de los alemanes