Por fin alguien en la marca bávara reflexionó. Alguien se dió cuenta de que los parámetros deportivos de la marca no podían estar apoyados en unos SUV con pretensiones racing. Los aficionados a la firma alemana seguían esperando una respuesta y ésta ha llegado: El nuevo BMW M3 GTS.
Cuando se anunció el año pasado la cancelación del M3 CSL y algún dirigente de la marca salió a la palestra para anunciar que los esfuerzos deportivos irían encaminados a su línea de todocaminos M, nadie podía imaginar que cambiaría tanto el panorama, ya que lo que han hecho los de BMW es poco menos que seguir la línea de Porsche con su GT3 RS y realizar casi un “carreras cliente”.
Al igual que realizan sus vecinos con el GT3, BMW ha usado el mismo color naranja y unas atractivas llantas de color negro de 19 pulgadas, calzadas con unos Pirelli PZero semislicks. Se han instalado dos spoilers regulables, uno en la bandeja delantera y otra encima del maletero, con lo que ya nos convence que no estamos ante un BMW M3 cualquiera. En la parte trasera, las cuatro salidas de escape le dan un aspecto muy atractivo.
Su suspensión ha sido muy trabajada y es posible regularla según solicitaciones, tanto en compresión como en rebote. Aqui la imagen racing también está presente al pintar los muelles en un llamativo color amarillo, que destaca con el oscuro de las llantas. Los frenos son de nueva factura con pinzas de seis pistones delante y cuatro detrás, aunque los discos no están realizados de materiales compuestos. El peso del conjunto está en 1490 Kg, 165 kilos más ligero que el M3 de serie aunque todavía le haría falta adelgazar 110 kg más para alcanzar al mítico M3 CSL E46.
El techo de carbono ya es de serie en los M3 estándar así que en el GTS permanece en su sitio. En el interior, parece que hubieran copiado literalmente la configuración del GT3 RS de Porsche ya que imitan la colocación de una jaula antivuelco homologada por la FIA, desapareciendo las plazas traseras, y colocando sendos baquets de competición delante, junto con cinturones de seguridad de seis puntos. Como ven, el ambiente que se respira en el habitáculo es muy racing.
Como buen “carreras cliente”, el equipamiento se reduce a lo imprescindible, ya que no tiene aire acondicionado, radio o sistema GPS, y elementos como las ventanillas laterales y el cristal trasero han sido realizados en un plástico especial, más ligero y resistente que el vidrio. Como único equipamiento interior destacan el sistema de corte rápido de corriente y un extintor. Hay que destacar también la instalación de un completo sistema de escape realizado en titanio.
El motor ya sospechamos a estas alturas que no será el que viene de serie con su hermano “normal”, sino que ha sido retocado para tener un cubicaje de 4.4 litros, rindiendo 450 CV, con un par motor de 500 Nm. La caja de doble embrague M-DKG Drivelogic trasmite la potencia al tren trasero, usando siete relaciones de cambio.
Como será de esperar, las prestaciones conocidas del M3 se aumentarán bastante, y será una montura excelente para puristas de la marca en carreras de club, pero sobre todo para base de preparaciones para competición en categoría GT4 FIA o superiores. El precio en Alemania estará sobre 115.000 euros (IVa incluido) y se realizará en serie limitada. ¿Para cuando en España? Habrá que esperar…
Vía: Diariomotor



















Por fin Bmw se ha decidido a sacar un auténtico coche carreras-cliente apara los fans más racing