
La competición automovilística más importante de EEUU contará, por primera vez en su historia, con la presencia en la parrilla del Ford Mustang. En 2010 podremos ver a este engendro compitiendo en la categoría Nationwide Series de la NASCAR.
Quizás sea demasiado duro con su aspecto, pero me parece realmente horrible. De hecho, si le quitamos las pegatinas, el logotipo del caballo y las falsas ópticas, fácilmente pasaría por cualquier otro coche. Sin duda, las propias limitaciones en el reglamento de la competición nos impiden disfrutar de los detalles propios del pony car por excelencia, aunque después de todo, lo importante está en el interior.
Vía: Autoblog




